Bueno, y aquí llega ese sentimiento tan raro. Ese que sólo nos invade hoy, el último día del año. Es una mezcla entre melancolía por todo lo que queda atrás y un poco de ilusión por todo lo que está por venir. Y vivimos esta noche como si fuera la última. Doce uvas, champán, ropa de gala y unas ganas de comerte el nuevo año que podrían llenar un estadio de fútbol de sonrisas y alegría. Y sólo esperamos que éste sea mejor que el anterior. Una cantidad bestial de sueños e ilusiones que lanzamos al aire..
Feliz 2012 amores.
De todo corazón.
No dejéis que nadie os niegue la felicidad.
¡Qué gran noche!

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